Renuncio a la vida como la sueño.
Acepto la vida como es hoy, como la que he vivido e intento sobrellevar.
Renuncio al querer, al amar ya que no existe mas dolor.
Acepto que el dolor ya me alcanzó y por lo tanto el corazón tiene mas zonas oscuras que claras.
Renuncio a tener un alma entera, acariciarla y entregarla.
Acepto sin miedos que mi alma se ha roto varias veces, pero hoy faltan pedazos para terminar de pegarla.
Renuncio y a la vez también acepto, que ando por los caminos de la soledad sin sombra y sin compañía.
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